Estrés laboral y perfeccionismo: cuando exigirte demasiado te agota
El perfeccionismo en el trabajo se presenta con frecuencia como una virtud: «soy muy exigente conmigo mismo», «no entrego nada que no esté al cien por cien», «me gusta que las cosas se hagan bien». Sin embargo, cuando esa exigencia se convierte en un estándar imposible de alcanzar de forma sostenida, deja de ser una … Leer más